TOCANDO LAS PUERTAS DEL CIELO
Me es común ver a personas golpear a mi puerta en la mañana, al mediodía y en la tarde. Madrugan como quien va a la oficina de ocho a seis y si dudo un solo paso de la caminata casa-micro me llenan de folletos. Se visten de corbatas y usan ese característico bolso donde esconden la solución de todos mis males. Míos y de toda la humanidad, “of course”. Andan siempre de a dos: mujeres, niños y adultos. Todos en un trabajo que se parece a cualquier otro. Hablan amablemente siempre y cuando no se les contradiga. Conocen muy bien su discurso y no dudan un momento en responder a todas tus preguntas por más ridículas o tontas que sean. Pero en el fondo son personas normales, como tú, como yo, como cualquiera.
He visto a otros en el paseo Ahumada, en la micro y en el metro. Son muchos más exóticos, por decir lo menos. Tienen la cabeza rapada y usan cola. Se visten con túnicas llamativas, comúnmente de color rosado. Repiten una y otra vez un canto estilo oración llamado mantra, y bailan en éxtasis, como si todo les importara un comino. “Excelente actitud, pienso”. Me han ofrecido algunas veces libros de comida vegetariana, pero prefiero la carne. Me han ofrecido una que otra vez su incienso, a excepción del olor limón, prefiero pasar. Cometieron algunos errores sexuales en el pasado, en Estados Unidos, en la época de la contracultura, donde estuvieron muy de moda, pero eso ocurre hasta en las mejores familias ¡por favor!, ¡no seamos tan poco tolerantes! No tiremos la primera piedra, ¿ok?, pero no te asustes, en el fondo son personas normales, como tú, como yo, como cualquiera.
Otros son altos y rubios de ojos azules en su gran mayoría, como sacados de una producción Hollywoodense, por supuesto, que trate del ejercito Nazi y de la segunda guerra mundial. Visten de camisa blanca, corbata negra y pantalones del mismo color; todos tiene un distintivo en su camisa que dice “Elder”, que no se que significa realmente. Saludan a lo que se le cruce por delante, tienen un aire simpático, inocente y virginal. Aunque he leído sus libros y creen en una vida más allá de la muerte, un cielo, bueno son tres en realidad, donde se va a tener sexo todos los días y a cada rato. Y me pongo a pensar… interesante opción, muy interesante.
Estas figuras se confunden en nuestro diario vivir. Algunos nos parecen más ridículos, más graciosos, más indiferentes o más detestables, pero dentro de estas caras comunes se encuentra un trasfondo un tanto mas profundo de lo que aparenta. ¿En el fondo son personas normales, cómo tú, cómo yo, cómo cualquiera?
No es extraño en al actualidad se nos presente cursos de crecimiento personal, opciones naturales de cura a enfermedades, una vida sana y alternativa, mente cuerpo y espíritu se nos presentan de las formas más variadas. No tiene nada de malo, en lo absoluto, comer sano, hacer ejercicio, pertenecer a una comunidad, creer en algo distinto. ¡Por qué no podemos cuestionar un poco la tradición! , pero no… no se puede, se nos obliga a creer. En este mundo tan globalizado tener un poco de compañía no esta mal, en una vida que a veces se hace un poco solitaria, donde los pensamientos individuales pasan al olvido, donde tu opinión a las autoridades les importa menos que un comino; pedimos a gritos ¡ey! ¡Necesitamos pertenecer a algo!, por más irracional que parezca, que no se nos crucifique por eso. Un escritor decía: “siempre hay que elegir entre lo malo y lo peor”, y creo que tenía razón. Pero, ¡escucha!, ten mucho cuidado la próxima vez que alguien golpee a tu puerta, que alguien te salude en la calle, sobre todo si no parece chileno. Ten mucho cuidado cuando estés prendiendo aquel incienso olor limón, o caminando tu deliciosa comida vegetariana, ¡Stop! Puedes estar formando parte de una secta.
YO CRISTO
Su figura delgada y algo mística, al mejor estilo del “Jesús de Nazaret” que vemos en las películas de semana santa, le ayudaba mucho. Tenía grandes dosis de carisma en su sangre; logró reunir una buena cantidad de seguidores que veían en él un ser superior y especial, “un iluminado”, un tipo en el cual puedes confiar tus secretos, tus sueños, tu mujer, tu billetera; él jamás intentaría algo en contra tuya ni de nadie. Por supuesto una persona del todo “inofensiva” Reunió a sus seguidores en un rancho llamado “El Monte Carmelo”, en Waco, cerca de Texas. Muchos de ellos eran ex integrantes de los Adventistas del Séptimo Día y de Identidad Cristiana, grupo muy conocido por su influencia racista en los Estados Unidos. Al mirar su barba y lentes “setenteros” podías ver a un tipo normal, pero tenía una rara afición religiosa. Solía estudiar e interpretar con fanatismo el libro del Apocalipsis del cual extraía sus extrañas teorías escatológicas. Su nombre era: Vernon Wayne Howell, conocido como David Koresh, líder de la secta de Los Davidianos. Solía decir: “si la Biblia es cierta, yo soy Cristo”, suena a una frase irónica hecha por un ateo, pero ¡no! ¡El creía que la Biblia era cierta! Pero este Mesías que venía por segunda vez, era un poco distinto al que vino hace unos dos mil años atrás. Su misión esta vez era totalmente diferente, ya no venía como un Jesús sin pecado, no, al contrario, esta vez venía a probar los “deleites del mundo” para entendernos mejor,“ gracias, David koresh, por el gran sacrificio”. Y no lo podemos “crucificar” por ver televisión, comer bien y tener sexo con mujeres jóvenes, ¡perdón! Quise decir menores de edad. No, él era dios y cuando dios hace eso ¿Quién eres tú para contradecirlo? ¡nada! Lo peor de esta historia y como la mayoría de las historias en la vida real, el final no fue muy bueno. koresh ¡perdón! Cristo, moriría esta vez no en una cruz, sino con un tiro en la cabeza y envuelto en llamas, al mejor estilo de película de acción “clase b”, y tampoco con un ladrón a cada lado, sino con 85 personas, entre ellos, hombres, mujeres y niños. Todo esto cunado Agentes del Gobierno de Estados Unidos intentaran ingresar al rancho tras 51 días de conversaciones, desde que se solicitara una salida a “Los Davidianos” por tener fuertes sospechas de que dentro del rancho se estaban fabricando ametralladoras. Pretexto que sirvió al Mesías para decir a sus seguidores que se avecinaba el fin, pero que esta vez morirían en el fuego, no del infierno, “por supuesto”, y que nos e preocuparan, que por haber sido fieles a su dios gozarían de grandes privilegios en al próxima vida. El incidente ocurrió el 19 de abril de 1993, se han cumplidos diez años de aquel suceso. Algunos todavía esperan que David Koresh regrese por tercera vez, les deseamos muy buena suerte.
LÍDER GURÚ E ILUMINADO
Las sectas están formadas por hombres a los que se les revela una nueva y mejorada versión de la “verdad”, todo a precio módico. Puede costarte el cielo o el infierno. Vienen en todos los colores y en todos los tamaños, pero poseen características similares entre sí. Tienen una relación tan cercana con Dios, que a veces se invitan a comer y a tomar el té, se hablan de tú a tú. Vienen al mundo a rescatar a las personas de las garras de la corrompida y sucia religión tradicional, y como mensajero de dios ¡escuchen bien! O como el mismísimo Dios en persona, ¿escucharon bien? Vienen a poner las cosas en su lugar. Y nos gritan: ¡Hasta cuando las malas interpretaciones de la Biblia! Muchos de ellos escriben sus propios libros, por cierto, dignos de un Nóbel en literatura o un Pulitzer, a los que atribuyen revelación divina, o hacen lo que ellos llaman: una correcta interpretación de la Biblia. Todos poseen una personalidad carismática y encantadora, lo que seduce a sus seguidores y los hace depender totalmente de él. Las personas que ingresan a una secta nos son personas tontas o fáciles de convencer, como se podría llegar a pensar, podrías ser tú o yo, aunque prefiero que seas tú, en todo los casos. Las sectas utilizan a menudo mecanismos de persuasión, pero también lo hacen apuntando a carencias del individuo que religiones más tradicionales no consiguen llenar, ¿en qué estamos pensando, Juan Pablo? En un primer acercamiento las sectas no presentan sus doctrinas chocantes, esperan con paciencia hasta convencer bien a sus prosélitos, y al llegar a ese punto, todo esta listo. Las sectas poseen las respuestas precisas a todas las preguntas, por lo que dan un aire de seguridad al futuro integrante. La sensación de grupo es evidente dentro de una secta. Todos son amigos y se preocupan unos por otros, lo que les da un mayor grado de pertenencia a sus adeptos, los que deben contribuir con trabajo, ya que muchos deben ganarse su salvación aportando: sus esfuerzos intelectuales, físicos y monetarios.
UNA HISTORIA UN CUENTO
Existen infinidad de historias que dan origen a sectas y religiones, pero una realmente buena es la de los mormones. Los mormones tienen en su poder el “verdadero” evangelio, según sus propias palabras no hay salvación fuera de su iglesia, ¿quién sabe dentro? Creen que todos vamos a ser dioses y que incluso dios fue una persona de carne y hueso que ahora gobierna el mundo, su nombre es Elohim y tiene muchos hijos, pero dos de ellos tienen credencial de famosos, Jesús y Satanás, al que le dicen de cariño el diablo. En este momento debe estar teniendo sexo con algunas de sus esposas celestiales, ya que deben poblar al mundo de hijos espirituales los que nacerán en familias de raza blanca, por supuesto. El castigo de dios es que estos nazcan con piel oscura. Si Hitler estuviera vivo, probablemente sería mormón, no cabe duda. Han sido acusados de poligamia, aunque ellos lo niegan, pero teniendo la concepción de cielo que ellos tienen, ¡todo es posible! ¿o no? Se bautizan por los familiares muertos que no tuvieron la posibilidad de escuchar el “verdadero” mensaje, así que ambos obtienen la salvación que viene por medio de las obras, sinónimo de bautismo. El libro del mormón, que según el profeta y creador de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, José Smith, recibió de el ángel Moroni para que este lo tradujera, “es el más correcto que hay sobre la tierra”, pero esta afirmación no es del todo válida, ya que en las primeras ediciones del libro se hacía mención a brújulas y a ventanas de vidrios en una época donde tales adelantos no existían. Pero es la revelación de dios, y si su máximo profeta lo dice, bueno, tendremos que pensarlo.
Dicen que todos los caminos llevan a Roma y que las personas tienen el derecho de elegir el camino que más les acomode. Hay caminos que a los hombres les parecen rectos, pero al final las consecuencias están a la vista. Por mi parte estoy parado en Walker Martínez con Avenida La Florida y creo que no iré a ninguna parte…por ahora.
He visto a otros en el paseo Ahumada, en la micro y en el metro. Son muchos más exóticos, por decir lo menos. Tienen la cabeza rapada y usan cola. Se visten con túnicas llamativas, comúnmente de color rosado. Repiten una y otra vez un canto estilo oración llamado mantra, y bailan en éxtasis, como si todo les importara un comino. “Excelente actitud, pienso”. Me han ofrecido algunas veces libros de comida vegetariana, pero prefiero la carne. Me han ofrecido una que otra vez su incienso, a excepción del olor limón, prefiero pasar. Cometieron algunos errores sexuales en el pasado, en Estados Unidos, en la época de la contracultura, donde estuvieron muy de moda, pero eso ocurre hasta en las mejores familias ¡por favor!, ¡no seamos tan poco tolerantes! No tiremos la primera piedra, ¿ok?, pero no te asustes, en el fondo son personas normales, como tú, como yo, como cualquiera.
Otros son altos y rubios de ojos azules en su gran mayoría, como sacados de una producción Hollywoodense, por supuesto, que trate del ejercito Nazi y de la segunda guerra mundial. Visten de camisa blanca, corbata negra y pantalones del mismo color; todos tiene un distintivo en su camisa que dice “Elder”, que no se que significa realmente. Saludan a lo que se le cruce por delante, tienen un aire simpático, inocente y virginal. Aunque he leído sus libros y creen en una vida más allá de la muerte, un cielo, bueno son tres en realidad, donde se va a tener sexo todos los días y a cada rato. Y me pongo a pensar… interesante opción, muy interesante.
Estas figuras se confunden en nuestro diario vivir. Algunos nos parecen más ridículos, más graciosos, más indiferentes o más detestables, pero dentro de estas caras comunes se encuentra un trasfondo un tanto mas profundo de lo que aparenta. ¿En el fondo son personas normales, cómo tú, cómo yo, cómo cualquiera?
No es extraño en al actualidad se nos presente cursos de crecimiento personal, opciones naturales de cura a enfermedades, una vida sana y alternativa, mente cuerpo y espíritu se nos presentan de las formas más variadas. No tiene nada de malo, en lo absoluto, comer sano, hacer ejercicio, pertenecer a una comunidad, creer en algo distinto. ¡Por qué no podemos cuestionar un poco la tradición! , pero no… no se puede, se nos obliga a creer. En este mundo tan globalizado tener un poco de compañía no esta mal, en una vida que a veces se hace un poco solitaria, donde los pensamientos individuales pasan al olvido, donde tu opinión a las autoridades les importa menos que un comino; pedimos a gritos ¡ey! ¡Necesitamos pertenecer a algo!, por más irracional que parezca, que no se nos crucifique por eso. Un escritor decía: “siempre hay que elegir entre lo malo y lo peor”, y creo que tenía razón. Pero, ¡escucha!, ten mucho cuidado la próxima vez que alguien golpee a tu puerta, que alguien te salude en la calle, sobre todo si no parece chileno. Ten mucho cuidado cuando estés prendiendo aquel incienso olor limón, o caminando tu deliciosa comida vegetariana, ¡Stop! Puedes estar formando parte de una secta.
YO CRISTO
Su figura delgada y algo mística, al mejor estilo del “Jesús de Nazaret” que vemos en las películas de semana santa, le ayudaba mucho. Tenía grandes dosis de carisma en su sangre; logró reunir una buena cantidad de seguidores que veían en él un ser superior y especial, “un iluminado”, un tipo en el cual puedes confiar tus secretos, tus sueños, tu mujer, tu billetera; él jamás intentaría algo en contra tuya ni de nadie. Por supuesto una persona del todo “inofensiva” Reunió a sus seguidores en un rancho llamado “El Monte Carmelo”, en Waco, cerca de Texas. Muchos de ellos eran ex integrantes de los Adventistas del Séptimo Día y de Identidad Cristiana, grupo muy conocido por su influencia racista en los Estados Unidos. Al mirar su barba y lentes “setenteros” podías ver a un tipo normal, pero tenía una rara afición religiosa. Solía estudiar e interpretar con fanatismo el libro del Apocalipsis del cual extraía sus extrañas teorías escatológicas. Su nombre era: Vernon Wayne Howell, conocido como David Koresh, líder de la secta de Los Davidianos. Solía decir: “si la Biblia es cierta, yo soy Cristo”, suena a una frase irónica hecha por un ateo, pero ¡no! ¡El creía que la Biblia era cierta! Pero este Mesías que venía por segunda vez, era un poco distinto al que vino hace unos dos mil años atrás. Su misión esta vez era totalmente diferente, ya no venía como un Jesús sin pecado, no, al contrario, esta vez venía a probar los “deleites del mundo” para entendernos mejor,“ gracias, David koresh, por el gran sacrificio”. Y no lo podemos “crucificar” por ver televisión, comer bien y tener sexo con mujeres jóvenes, ¡perdón! Quise decir menores de edad. No, él era dios y cuando dios hace eso ¿Quién eres tú para contradecirlo? ¡nada! Lo peor de esta historia y como la mayoría de las historias en la vida real, el final no fue muy bueno. koresh ¡perdón! Cristo, moriría esta vez no en una cruz, sino con un tiro en la cabeza y envuelto en llamas, al mejor estilo de película de acción “clase b”, y tampoco con un ladrón a cada lado, sino con 85 personas, entre ellos, hombres, mujeres y niños. Todo esto cunado Agentes del Gobierno de Estados Unidos intentaran ingresar al rancho tras 51 días de conversaciones, desde que se solicitara una salida a “Los Davidianos” por tener fuertes sospechas de que dentro del rancho se estaban fabricando ametralladoras. Pretexto que sirvió al Mesías para decir a sus seguidores que se avecinaba el fin, pero que esta vez morirían en el fuego, no del infierno, “por supuesto”, y que nos e preocuparan, que por haber sido fieles a su dios gozarían de grandes privilegios en al próxima vida. El incidente ocurrió el 19 de abril de 1993, se han cumplidos diez años de aquel suceso. Algunos todavía esperan que David Koresh regrese por tercera vez, les deseamos muy buena suerte.
LÍDER GURÚ E ILUMINADO
Las sectas están formadas por hombres a los que se les revela una nueva y mejorada versión de la “verdad”, todo a precio módico. Puede costarte el cielo o el infierno. Vienen en todos los colores y en todos los tamaños, pero poseen características similares entre sí. Tienen una relación tan cercana con Dios, que a veces se invitan a comer y a tomar el té, se hablan de tú a tú. Vienen al mundo a rescatar a las personas de las garras de la corrompida y sucia religión tradicional, y como mensajero de dios ¡escuchen bien! O como el mismísimo Dios en persona, ¿escucharon bien? Vienen a poner las cosas en su lugar. Y nos gritan: ¡Hasta cuando las malas interpretaciones de la Biblia! Muchos de ellos escriben sus propios libros, por cierto, dignos de un Nóbel en literatura o un Pulitzer, a los que atribuyen revelación divina, o hacen lo que ellos llaman: una correcta interpretación de la Biblia. Todos poseen una personalidad carismática y encantadora, lo que seduce a sus seguidores y los hace depender totalmente de él. Las personas que ingresan a una secta nos son personas tontas o fáciles de convencer, como se podría llegar a pensar, podrías ser tú o yo, aunque prefiero que seas tú, en todo los casos. Las sectas utilizan a menudo mecanismos de persuasión, pero también lo hacen apuntando a carencias del individuo que religiones más tradicionales no consiguen llenar, ¿en qué estamos pensando, Juan Pablo? En un primer acercamiento las sectas no presentan sus doctrinas chocantes, esperan con paciencia hasta convencer bien a sus prosélitos, y al llegar a ese punto, todo esta listo. Las sectas poseen las respuestas precisas a todas las preguntas, por lo que dan un aire de seguridad al futuro integrante. La sensación de grupo es evidente dentro de una secta. Todos son amigos y se preocupan unos por otros, lo que les da un mayor grado de pertenencia a sus adeptos, los que deben contribuir con trabajo, ya que muchos deben ganarse su salvación aportando: sus esfuerzos intelectuales, físicos y monetarios.
UNA HISTORIA UN CUENTO
Existen infinidad de historias que dan origen a sectas y religiones, pero una realmente buena es la de los mormones. Los mormones tienen en su poder el “verdadero” evangelio, según sus propias palabras no hay salvación fuera de su iglesia, ¿quién sabe dentro? Creen que todos vamos a ser dioses y que incluso dios fue una persona de carne y hueso que ahora gobierna el mundo, su nombre es Elohim y tiene muchos hijos, pero dos de ellos tienen credencial de famosos, Jesús y Satanás, al que le dicen de cariño el diablo. En este momento debe estar teniendo sexo con algunas de sus esposas celestiales, ya que deben poblar al mundo de hijos espirituales los que nacerán en familias de raza blanca, por supuesto. El castigo de dios es que estos nazcan con piel oscura. Si Hitler estuviera vivo, probablemente sería mormón, no cabe duda. Han sido acusados de poligamia, aunque ellos lo niegan, pero teniendo la concepción de cielo que ellos tienen, ¡todo es posible! ¿o no? Se bautizan por los familiares muertos que no tuvieron la posibilidad de escuchar el “verdadero” mensaje, así que ambos obtienen la salvación que viene por medio de las obras, sinónimo de bautismo. El libro del mormón, que según el profeta y creador de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, José Smith, recibió de el ángel Moroni para que este lo tradujera, “es el más correcto que hay sobre la tierra”, pero esta afirmación no es del todo válida, ya que en las primeras ediciones del libro se hacía mención a brújulas y a ventanas de vidrios en una época donde tales adelantos no existían. Pero es la revelación de dios, y si su máximo profeta lo dice, bueno, tendremos que pensarlo.
Dicen que todos los caminos llevan a Roma y que las personas tienen el derecho de elegir el camino que más les acomode. Hay caminos que a los hombres les parecen rectos, pero al final las consecuencias están a la vista. Por mi parte estoy parado en Walker Martínez con Avenida La Florida y creo que no iré a ninguna parte…por ahora.
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